21 días con Frida Kahlo

22 | 06 | 2020

Este taller fue una oportunidad para que los participantes emprendieran un camino de autoconocimiento, al tiempo que compartían sus experiencias alrededor de la vida y obra de Frida Kahlo.

Con los años, la vida y obra de Frida Kahlo se han convertido en un objeto de fascinación para propios y extraños. Ya sea por los valores intrínsecos de su pintura, su intensa relación con Diego Rivera o los notables padecimientos físicos que sufrió a lo largo de su vida, lo cierto es que en la actualidad su estampa y su temperamento son reconocidos y admirados en todo el mundo; ello de tal manera que, muchas veces, su idiosincrasia y la suma de todos sus colores y matices vienen a fundirse con la presencia y esencia de lo mexicano. Hoy día, Frida Kahlo es una figura poética: artista mexicana por antonomasia, sinécdoque de la cultura nacional, parábola del feminismo, todos los azules pasan por el filtro de su azul.

Acosada por los dolores de 32 operaciones quirúrgicas en 29 años, varios abortos espontáneos, el olor a galenos, enfermeras y cloroformo —el cuerpo esculpido por los ocho diferentes corsés que se vio obligada a vestir en cierta etapa—, Frida escribió su Diario íntimo durante los últimos 10 años de su vida. De su Diario, Carlos Fuentes afirma que es una muestra de su alegría, su sentido del humor, su imaginación más fantástica. “El Diario —elucubra Fuentes— es una línea de cabotaje con el mundo. Cuando Frida se vio, se pintó; y se pintó porque se sentía sola y porque era el sujeto que mejor conocía. Pero cuando Frida vio el mundo, escribió, paradójicamente, un Diario”.

Una Frida y otra Frida

Congregados en una reunión virtual en tiempos de pandemia, más de 600 personas se dan cita a través de Zoom y Facebook Live para la primera sesión del taller 21 días con Frida. Es 6 de julio y estamos en su cumpleaños 113. Si lo pensamos dos veces, lo normal en este mundo son las epidemias, lo extraño es que tanta gente pueda reunirse en un mismo espacio sin importar si su silla y su computadora están en Córdoba, Argentina; Bogotá, Colombia; o Querétaro, México. En otras crisis de este tipo las personas se recluían y no tenían ninguna otra posibilidad; en cambio, nosotros podemos vernos las caras, saludarnos, intercambiar experiencias y hablar de Frida. Todos los reunidos le profesan un amor profundo a la mexicana.

Cuando Claudia Madrazo, fundadora de La Vaca Independiente, descubrió el Diario, decidió que esa obra debía ser conocida, así que promovió su publicación en una edición facsimilar. En la primera sesión de la actividad, Claudia relata su experiencia con Frida. A medida que se adentraba en su obra, se percató de la profundidad de la artista, “de su diversidad como persona, de su juego, de su audacia, y, de repente, esa Frida Kahlo, víctima del sufrimiento, dejó de ser eso y empezó a ser otra cosa. Y eso para mí fue una especie de big bang, porque trajo a mi conciencia un personaje que no se había develado ante nosotros”. El Diario de Frida, pensó Claudia, podría convertirse en un vehículo de autoconocimiento que les sirviera a otros en su camino.

El taller de Frida

En su Diario, Frida disfrutaba con el factor aleatorio, creaba figuras a partir de manchas que obtenía derramando la tinta o salpicando la hoja. A través de sus páginas, Frida ocupó “lápices de colores, tintas y aguadas, crayones y Contés”, explica Sarah M. Lowe. Además, Frida acompañaba sus dibujos y trazos con palabras, anécdotas y títulos como “El fenómeno imprevisto” y “¿Quién es este idiota?”. De la misma manera, el taller 21 días con Frida alentó a los participantes a que se abrieran a la creatividad con ejercicios diarios a lo largo de las tres semanas que duró el recorrido.

A través de cuatro sesiones virtuales y tres secuencias de actividades en línea alojadas en el sitio web El Diario de Frida Kahlo, el propósito del programa 21 días con Frida fue comenzar un camino de autoconocimiento por medio de la creación de un diario con ejercicios extraídos del Diario de Frida y contenidos en el Cuaderno íntimo inspirado en Frida Kahlo, porque la expresión creativa es un vehículo de conocimiento íntimo que puede encaminarnos a la reflexión y renovación personales.  La propuesta e implementación del taller fue resultado del esfuerzo conjunto de La Vaca Independiente y El Museo Casa Azul.

Las secuencias de actividades contenían videos para guiar a las personas a través de ejercicios que los condujeron a la exploración de estrategias personales para la búsqueda del bienestar, un estado libre de prejuicios que les permitiera expresarse y conocerse a sí mismos. Los participantes echaron mano de su propio diario y materiales como colores, pulmones, gises, tijeras, acuarelas, entre otros. Con la apropiada preparación del espacio y ganas de expresarse, los resultados fueron insospechados.

La semana 1, Yo siento, contenía los ejercicios “De puntos a formas”, “Carta de agradecimiento” y “¿Qué me hace feliz?” y su propósito fue que la persona conectara consigo misma para encontrar gozo a través de los sentidos. La semana 2, Yo estoy siendo, incluyó los ejercicios “Garabatos”, “Fantasías de infancia” y “Árbol”. Su intención fue que la persona se comunicara con su interior por medio de actividades de introspección. La semana 3, Yo soy capaz, concentró los ejercicios “Que tus palabras fluyan”, “Evento imprevisto” y “Tinta accidental”. Su finalidad fue que la persona reconociera sus recursos internos a través de ejercicios de expresión creativa.

Al principio, muchos participantes mostraron reservas sobre su capacidad para expresarse con palabras, con trazos, con colores, libremente, como hizo Frida. Pero el trayecto también sirvió para que cada participante soltara sus miedos y plasmara en su diario sus sentimientos de la forma más honesta posible, bosquejando una narrativa diferente, sin preocuparse tanto por el resultado como por el proceso. Y en ese tránsito, Frida ya no apareció sólo como una mujer que padeció, sino como un ser humano que buscó en el arte su manera de estar en el mundo, de enfrentar osadamente todas sus tribulaciones; había una permanente sed de expresión en ella, inextinguible, y a ella se ancló para disfrutar la vida y carcajearse. Para los participantes, el mensaje de Frida está en la voluntad que se niega a claudicar.

Para la última sesión, rotos el hielo y las distancias, los participantes se sintieron con la confianza de compartir sus pensamientos y las acuarelas o bolígrafos fluyeron con mayor serenidad sobre la hoja. Ana Guzmán, una de las participantes del taller, agradeció la oportunidad de convivencia y autorreflexión. En su intervención, consideró que el taller “es el inicio a algo que hemos venido practicando en estos 21 días —en los que se cree que se empieza a formar un hábito—, así que es una maravillosa oportunidad que tenemos de replantearnos todo esto”. Para ella, asimilar esta experiencia implica explorar “los distintos caminos que tenemos para expresarnos y de esta manera relacionarnos mejor… reconocer nuestros talentos y ponerlos al servicio de los demás”.

Así, Frida guió el camino de quienes están en la búsqueda de la transformación a través del arte.

Si quieres saber acerca de El Diario de Frida Kahlo y del Cuaderno íntimo inspirado en Frida Kahlo o adquirirlos, visita fridakahlodiario.com.

* * *

Llevar un diario a manera de bitácora íntima resulta en un ejercicio lleno de posibilidades creativas, cognitivas y, también, sanadoras. Esa voz interior que nos habla de nosotros mismos y nos habita, es la base para construir nuestra biografía personal —un autorretrato de nuestra interioridad, un diálogo con nosotros mismos. Anotar nuestros procesos con regularidad es una actividad terapéutica que conduce al autoconocimiento y, por qué no, a encontrar el camino y la voz creativos para abordar y describir al mundo.

Muchos artistas y pensadores célebres han acudido al diario como una herramienta previa y posterior a la ejecución de sus obras. Cada anotación, dibujo y palabra escrita sugieren una nueva posibilidad latente de vida que permite leer desde el presente nuestras ideas del pasado y plasmarlas en el futuro. En ocasiones los diarios de artistas han llegado a ser considerados una obra de arte por sí mismos.

Es el caso de la pintora mexicana más importante y reconocida. De Frida Kahlo, pocos desconocen su enorme legado; y la mayoría ha visto, al menos, una de sus famosas pinturas, siempre caracterizadas por sus connotaciones autobiográficas y oníricas, mágicas e intensas, que transmiten sin filtro cada etapa de su vida. Frida fue una mujer asombrosa, fuerte y sensible, con un estilo pictórico inigualable. Frida llevaba un diario.

El diario de Frida Kahlo, editado como facsimilar por La Vaca Independiente desde1994, y sus posteriores ediciones, Íntimo Autorretrato (1995)y Una Nueva Mirada (2017), es una pieza compleja, llena de elementos fragmentados que, a manera de rompecabezas nos permite, poco a poco, ensamblar y descifrar la vida y obra, intereses e intimidad de ambas: la mujer y la artista. Integrada por notas, dibujos, caligrafías, poemas, garabatos, palabras sueltas, este es un documento mayúsculo que recoge el universo de Frida, convirtiéndose en elemento esencial de su legado. El diario de Frida Kahlo fue construido por la artista a lo largo de una década, la última de su vida, entre 1944 y 1954. Sin embargo fue descubierto y publicado por primera vez hace sólo 25 años. Desde entonces, La Vaca Independiente ha visto en este documento un espacio con miles de puertas: posibilidades para difundir el valor artístico indiscutible de la obra de esta artista, además de considerarlo un excelente vehículo para el desarrollo personal, subrayando la poderosa fuerza que el arte tiene para pintar realidades.

Con esta visión como eje, La Vaca Independiente desarrolla una serie de proyectos y actividades alrededor del diario de Frida Kahlo, entre ellos el Cuaderno íntimo inspirado en Frida Kahlo (2017) que, basado en estudios de neurociencia enfocados en el desarrollo personal y el autoconocimiento, propone la re-significación de narrativas personales a través de una serie de ejercicios y reflexiones cuyo punto de partida e hilo conductor es el contenido del diario en cuestión.

A partir de un esfuerzo integral enfocado en la importancia de la mediación para el desarrollo personal y el bienestar humano, nace 21 días con Frida, una serie de actividades digitales basadas en el Cuaderno íntimo inspirado en Frida Kahlo, que son acompañadas por expertos mediadores. Esta dinámica tiene como objetivo otorgar a la mayor cantidad de personas posible las herramientas para obtener bienestar emocional y autoconocimiento a través de la posibilidad de dar nuevas lecturas a las ideas, sentimientos, reflexiones, imágenes y palabras de Frida contenidos en su diario.

21 días con Frida  es un proyecto que se adapta al contexto actual y que, aprovechando las múltiples herramientas de difusión que da la tecnología digital, ofrece encuentros a distancia, semanales, en los que se presentará contenido y se compartirán experiencias, videos de ejercicios auto guiados y una serie de experiencias diarias que, a lo largo de tres semanas (21 días) acercarán gradualmente a los participantes a la tan necesaria experiencia del autoconocimiento. Sin duda, la iniciativa será un parteaguas en la estrategia cognitiva del desarrollo personal, ya que involucra arte, neurociencia y colectividad, en una mezcla única y profundamente intimista.

Este taller y laboratorio, un esfuerzo en conjunto de La Vaca Independiente y La Casa Azul de Frida Kahlo, está dirigido a todo el público interesado en la obra y vida de Kahlo, en el desarrollo humano y su íntima relación con la expresión creativa. Esta dinámica se realizará entre el 6 y el 27 de julio. Para inscribirte, visita esta página y sigue las instrucciones.

¡Sigue la cuenta de Instagram @fridakahlodiario para más información y actualizaciones!

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