Algunas lecciones del Dalai Lama para vivir mejor

16 | 02 | 2021

Con su profunda generosidad y encantador sentido del humor, el decimocuarto Dalai Lama ha ofrecido lecciones invaluables para hacer de nuestra vida un viaje más ligero.

El actual líder del Tíbet, Tenzin Gyatso, se describe a sí mismo como “un simple monje budista”. Y es que la deslumbrante personalidad del decimocuarto Dalai Lama encanta por su humildad, su sencillez y su precioso sentido del humor. Además, se trata de un hombre generoso, que viaja por el mundo compartiendo la sabiduría budista, sus experiencias y la historia de su pueblo, que hasta hoy vive en el exilio.

Uno de los mensajes más importantes del monje está basado en la compasión, esa capacidad de ver a los demás con empatía y sin juicios —mensaje que en un mundo como el nuestro es especialmente relevante. El Dalai Lama es conocido por su erudición y su profunda jovialidad, también por su interés en las ciencias y, por estas razones, sus mensajes han tocado al mundo entero durante décadas. En 1989 recibió el Premio Nobel de la Paz, “por su resistencia constante al uso de la violencia en la lucha de su gente para recuperar su libertad”.

Además, el Dalai Lama ha escrito varios libros para compartir su sabiduría. Destacan El arte de la felicidad (1998), El libro de la alegría (2016), La libertad en el exilio (1991), una de sus autobiografías, Más allá de la religión. Una ética para todo el mundo (2012) y El arte de la compasión (2001), entre otros.

A continuación algunos consejos del Dalai Lama que vale la pena conocer y llevar a la práctica, pues su mensaje es capaz de transformar la forma en que transitamos por la vida.

No dejes que tu energía se fugue

Para el Dalai Lama, existen personas, relaciones y situaciones que resultan en grandes pérdidas de energía. Una manera de evitarlas es aprender a distinguir entre las personas que te hacen bien y las que te hacen mal. Su consejo es construir relaciones que alimenten a quienes las mantienen, que los hagan sentir bien, ser mejores y que aviven el buen humor; alejarse de las personas que solo comparten quejas, problemas y emociones negativas.

Sé gentil con la Tierra

Al igual que en las relaciones interpersonales, nuestra relación con el entorno es un reflejo de nuestro nivel de conciencia, capacidad de compasión y generosidad.

Recuerda que no obtener lo que quieres, a veces, es un golpe de suerte

No siempre lo que deseamos es lo que necesitamos. Es importante observar nuestra mente y conocer las partes de ella que nos hacen daño y las que nos hacen bien —estas últimas se relacionan con la empatía, la generosidad y la compasión.

Comparte tus conocimientos, es una forma de alcanzar la inmortalidad

La vida y ejemplo del Dalai Lama son la encarnación de este principio. Compartir el conocimiento es, quizá, una de las labores más nobles que una persona puede realizar.

Recuerda que, a veces, el silencio es la mejor respuesta

En otras palabras, habla cuando tengas algo importante y amoroso que decir. Abstente de diálogos impulsivos, compulsivos o violentos.

Pasa un tiempo a solas todos los días

Uno de los secretos más sencillos de la felicidad es poder estar con nosotros mismos y sentirnos cómodos con ello. Esto puede alcanzarse a través de un principio sencillo: toda la felicidad del mundo está dentro de ti, disponible en cualquier momento.

Abre tus brazos al cambio, pero siempre conserva tus valores

Uno de los principios del budismo es el desapego. La razón es simple: el mundo, las personas y el universo entero están en constante transformación. Resistirnos al cambio es resistirnos a la vida misma. Pero hay que recordar que existen valores que nos alimentan y definen. Estos deben ser abrazados.

Cuando te des cuenta de que has cometido un error, toma medidas inmediatas para corregirlo

Una de las lecciones más grandes en la vida es la humildad, algo que el Dalai Lama expresa en todo lo que hace y la forma en que se conduce. Todos nos equivocamos, lo importante es tener la sabiduría para verlo y repararlo.

Cuando pierdas, no te pierdas de la lección

Perder, a veces, es la mayor lección que puede ponerse en nuestro camino.

Sé amable cuando sea posible, siempre es posible

Practicar la gentileza es una forma de cambiar el mundo. Puedes empezar con quienes te rodean, solo necesitas un poco de tolerancia y compasión.

Esta es mi simple religión. No hay necesidad de templos, ni necesidad de filosofías complicadas. Nuestro propio cerebro, nuestro propio corazón es nuestro templo, la filosofía es la bondad

Trata todo aquello que te rodea —seres animados e inanimados— como te gustaría ser tratado. La espiritualidad habita dentro de nosotros y su expresión más pura son nuestras acciones, por más simples que sean.

No se puede obtener la paz en el mundo exterior hasta que tengamos paz en nosotros mismos

Visita tu interior con frecuencia, ahí puedes encontrar toda la paz que necesitas. Estar en paz es otra forma de transformar el mundo y una de las herramientas más efectivas para encontrarla es la meditación.

Si quieres que los demás sean felices, practica la compasión. Si quieres ser feliz, practica la compasión

En pocas palabras, cualquier relación (ya sea con el prójimo o con nosotros mismos), requiere de la compasión para ser sana y satisfactoria.

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