Crear desde lo femenino: inspiradoras artistas (y mujeres) 

19 | 10 | 2020

Un tributo a siete artistas que, a través de su trabajo, valentía y talento, han contribuido a la creación de un mundo más justo y han llenado el universo del arte de obras deslumbrantes.

“Yo me aventuraría a adivinar que Anon, que escribió tantos poemas sin firmarlos, era a menudo una mujer”, escribió Virginia Woolf —una de las mentes más poderosas que la literatura ha visto. Su afirmación no es exagerada: la historia ha jugado un papel adverso hacia las mujeres artistas desde la antigüedad. Una prueba de esto es que, al revisar las listas de los grandes maestros de la historia del arte, es difícil encontrar nombres de mujeres en ellas.

Hace apenas dos siglos, por ejemplo, un buen número de escritoras tenían que firmar su obra con pseudónimos masculinos para poder publicarla y que ésta fuera leída. Pensemos, entonces, en cuántos nombres de mujeres artistas (porque siempre han existido) han sido borrados de la historia y han desaparecido de forma irremediable y también injusta.

Fue hace pocas décadas que las mujeres comenzaron a ganar un espacio más significativo en el ámbito del arte y la cultura en general. Se trata de una transformación que apenas comienza, un camino que requiere la participación de todos, hombres y mujeres, para resultar en un cambio verdadero. 

En ese sentido, una manera de transformar este mundo en uno más justo e igualitario es a través de la creación artística y del reconocimiento a aquellas féminas que se han dedicado a ella. Por eso, hicimos una lista de artistas admirables, por haber sido o ser pioneras y valientes, por haber contribuido, desde su muy particular posición y a través de una mirada particular, a hacer de este mundo un lugar más equitativo.

Frida Kahlo

Imagen: Lola Álvarez Bravo

Sobre Frida, se han hecho películas, libros y un sinfín de estudios y escritos que hacen difícil decir algo de ella que no se ha dicho ya, quizá de mejor manera. Pero su valentía, su tremendo y deslumbrante mundo interior, y su manera de transformar el dolor en arte, la hacen una de las mujeres artistas más importantes del siglo pasado. Además de su obra, habitada por seres fantásticos (que, al final son las muchas representaciones de ella misma), su diario personal, editado por La Vaca Independiente, es una pieza imprescindible por exhibir otro lado más de ella, uno menos conocido y lleno de sorpresas para quienes creen conocerla.

Agnès Varda

Directora, escritora y fotógrafa experimental, Varda cambió las reglas del cine, en un momento en el que existían muy pocas mujeres directoras. Cuando ella empezó a trabajar en dicha industria, la costumbre era grabar en sets, pero ella decidió salir a la calle —capturar una calle real y lo que ahí acontece— y trabajar con actores no profesionales para contar sus historias. Esta forma de hacer arte con la realidad, además de sus fuertes posturas feministas y sociales, hacen de su trabajo un parteaguas que, entre otras cosas, influenció lo que se conoce hoy como la Nueva Ola del cine francés, una de las corrientes cinematográficas más importantes del siglo XX.

Yayoi Kusama

Kusama es una de las artistas más famosas del mundo. Sus piezas, universos de repetición, son parte ya de nuestro imaginario y de nuestra concepción del arte contemporáneo. Pero a pesar de su enorme fama (y las implicaciones comerciales y mediáticas que ésta implica), Yayoi Kusama es una gran rebelde en más de un sentido. No solamente ha sabido representar lo infinito de una manera única, también desafió las normas del país donde nació al convertirse en artista dentro de una sociedad en la que el arte estaba reservado para los hombres. Además, Kusama sufre de una enfermedad mental, un obstáculo que ella supo sortear y, más aún, aprovechar para crear un cuerpo de obra impresionante y, sobre todo, valiente.

Anne Carson

Carson es un personaje espectacular. No solamente es una de las escritoras anglosajonas más importantes de la actualidad (recibió, recientemente, el Premio Princesa de Asturias de las Letras), también es maestra de filología clásica, traductora y experta en Safo, Catulo, Eurípides y otros autores clásicos. En su escritura, ella ha sabido mezclar la prosa y la poesía con una maestría que hace difícil distinguir una de la otra; su obra ha sabido amalgamar el mundo grecolatino y sus épicas narrativas con la realidad de nuestro presente; en su lírica “la vitalidad del gran pensamiento clásico funciona a la manera de un mapa que invita a dilucidar las complejidades del momento actual”, como se estableció hace poco, cuando ganó el galardón asturiano.

Yoko Ono

Imagen:  National Archief

Una de las grandes injusticias que la figura de Yoko Ono ha sufrido es el haber sido reconocida con insistencia, durante mucho tiempo, como la esposa de John Lennon. Sin embargo, Ono es una artista conceptual, música, directora de cine y escritora con un cuerpo de obra dotado de una inigualable sensibilidad y una admirable simpleza —tocada, tal vez, por el espíritu del zen—, considerada por algunos parte del movimiento Fluxus. Ella ha sido y es hasta hoy una verdadera revolucionaria que, paradójicamente, ha trabajado una y otra vez con un concepto muy personal de la paz y el trabajo interior.

Leonora Carrington

Inglesa de nacimiento, mexicana por elección, Carrington trabajó y creó dentro de un surrealismo propio e irrepetible. Ella decía que en su infancia, su niñera solía contarle historias de hadas, duendes y otros seres fantásticos del folclor irlandés. Ese panteón de seres legendarios habitaron sus pinturas y tomaron forma en sus esculturas, que son como sueños hechos materia. También poblaron los cuentos que contó a sus hijos y nietos, y que luego escribiría y publicaría. Su interés por la magia, lo sagrado y lo onírico, su rebeldía y valentía (tuvo que revelarse contra su familia para ser artista y exiliarse varias veces), la hacen una de las artistas más profundas de su era.

Björk

Si alguien ha encarnado la valentía y el amor por lo experimental es Björk Guðmundsdóttir. A los seis años, empezó a estudiar piano y flauta, y su primer disco musical fue lanzado, con la ayuda de su madre y su padrastro, cuando ella tenía apenas 11 años. Björk siempre amó la música, y la suya —poblada por una extraña sabiduría y melodías nunca antes escuchadas— es, tal vez, uno de los tesoros más grandes de la música contemporánea. En años recientes, además, Björk desarrolló el proyecto Biophilia, un método de educación y programa educativo que combina las artes y las ciencias naturales de una manera novedosa e inteligente —su método ha incidido en los programas educativos de, al menos, ocho países.

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