Daniel Mennerich - Creative Commons

Un caracol para ver las estrellas: sobre el observatorio de Chichen Itzá

21 | 03 | 2022

En Chichén Itzá se encuentra uno de los observatorios más antiguos del mundo y uno de los espacios que encarnan el espíritu y la esencia de la antigua cultura maya.

Hoy que el resplandor de las ciudades borra las estrellas, apenas nos queda la ensoñación del cielo, la noche y sus secretos. De los antiguos, nos quedan cantos y alabanzas y no pocos de ellos estaban dedicados a los cuerpos celestes. La mirada queda atrapada en una encrucijada consigo misma: nuestros diminutos ojos creen encontrar en el cielo una miríada de gigantescos ojos de fuego que les devuelven la mirada. Pero para hablar de los astrónomos del pasado, es propicio hablar de los antiguos mayas.    

Chichén Itzá significa “la ciudad al borde del pozo de los itzares”, y fue construida por grupos mayas de la selva del Petén que migraron a la península de Yucatán en el siglo IV. Como otros centros urbanos mayas —ya sea por ciertas alineaciones o incluso por deslumbrantes juegos de sombras—, los edificios de Chichén Itzá se irguieron en resonancia con los astros y sus movimientos. Ese es el caso de la ventana central del Caracol, una de las edificaciones más icónicas de este sitio, donde ocurre un juego de luz y sombra que puede observarse tanto el 29 de abril como el 13 de agosto —fechas importantes del calendario mesoamericano.

Un poco de historia

No se puede asegurar con certeza, pero todo parece indicar que el Caracol, esa bella estructura circular que sobresale dentro del perfil recto, angular y esquinado que caracteriza el resto de Chichén Itzá, era un observatorio astronómico. Algunos arqueólogos sostienen que este edificio fue dedicado al culto de Ehécatl-Quetzalcóatl, y fechan su levantamiento entre el 800 y del 900 de nuestra era, durante el periodo llamado posclásico. No obstante que se trata de una estructura tardía, no sabemos cómo lo llamaban aquellos que fueron sus creadores, su nombre actual, “Caracol”, fue más bien inevitable por la serpenteante escalera concéntrica que lo atraviesa.

Se piensa que el Caracol fue un observatorio porque la estructura circular es muy conveniente desde el punto de vista observacional y poco frecuente en la arquitectura maya de su época. Otra de sus características más impresionantes, es la planeación del lugar con respecto a los astros: una de sus diagonales se alinea con la salida del sol durante el solsticio de verano y con el ocaso durante el solsticio de invierno.

¿Qué se ve desde el caracol?

Desde el Caracol de Chichén Itzá se pueden ver las elongaciones extremas de Venus y también sus puntos del máximo desplazamiento horizontal; además, las ventanas de la torre superior están alineadas con sus declinaciones mayores norte y sur. Este astro cautivó especialmente la imaginería maya y no podemos culparlos: Venus ha fascinado a pueblos de todo el mundo durante muchas épocas.

Un poco sobre el cosmos maya

El cosmos maya estaba estructurado en tres niveles: la bóveda celeste, el mundo humano y el Xibalbá —un inframundo inundado donde el Sol debía luchar para sobrevivir y recuperar su brillo. A través de sus observaciones, los astrónomos mayas se enfocaron a delimitar con precisión la posición de los astros en el paisaje a los largo del año solar —sus calendarios, aún hoy, son deslumbrantes testigos de la precisión de su mirada. En una península tan plana como la de Yucatán, los marcadores y guías artificiales, es decir, las estructuras arquitectónicas, fueron esenciales.

El edificio del Caracol fue excavado por Karl Ruppert. Más que pensar en lo que falta desenterrar, duele pensar en lo que ya nunca podrá ser reencontrado. El fuego de la Conquista nos dejó sin los libros mayas, hechos de amate, un árbol con ramas que se abrazan unas a otras justo como las del conocimiento. El vigor de la cultura maya, esa que aún hoy vive y vibra, se manifiesta en una nutrida variedad de prácticas sociales, artísticas, gastronómicas y agrícolas La conservación y celebración de su patrimonio es la esencia de la Iniciativa Baktún de La Vaca Independiente.

Fuentes y referencias:

*Centro de Estudios Mayas, UNAM.

*Arqueología Mexicana.

IMÁGENES

Imagen de portada: Daniel Mennerich – Creative Commons. (La imagen de portada ha sido recortada para ajustarse al formato de nuestra página.)

Imagen miniatura: Noyolcont – Creative Commons

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