Pim Schalkwijk, visitante del mercado

11 | 01 | 2023

Sensible a las particularidades de su entorno, Pim Schalkwijk se ha sumergido en el mercado para captar la esencia de México.

Cuando se le pregunta al fotógrafo mexicano Pim Schalkwijk el porqué del mercado como tema artístico, le gusta responder con una cita de Pablo Neruda: “México está en los mercados”. La visita a los mercados mexicanos es una experiencia sensorial que nos sumerge en la cultura, la vida diaria y la identidad de cada región. “Si quieres conocer un pueblo, un lugar, debes ir a su mercado”, confirma Schalkwijk.

Los últimos tres años, su mirada artística y etnológica ha registrado aspectos de la vida cotidiana del mercado Lucas de Gálvez, en Mérida, Yucatán. Este proyectó comenzó en 2019, cuando el fallecido artista plástico cubano Leandro Soto lo invitó a realizar una exposición conjunta, Sacbé, camino de intercambio, en la Casa México de La Habana y en el Centro Cultural Julio Antonio Mella de la ciudad de Cienfuegos, en Cuba. 

La exposición recogió pinturas de Soto en las que plasmó mapas abstractos del mercado y fotografías que Schalkwijk tomó de los puestos, impresas a color y en gran formato (casi a tamaño natural) sobre telas como popelina. Las pinturas rodeaban las fotos, que parecían escenarios de un teatro de marionetas y formaban un laberinto similar al de los pasillos del mercado. En su conjunto, la instalación hablaba de la resistencia popular al mundo industrializado y homogéneo de los centros comerciales y las grandes cadenas de supermercados.

Pim Schalkwijk

© Pim Schalkwijk

Familia de fotógrafos y artistas

Pim Schalkwijk nació en la Ciudad de México en 1971. Actualmente vive en Yucatán, donde “la gente es cálida y generosa, la luz y las nubes son espectaculares y la cultura maya es fascinante”. Es hijo de la fallecida directora de teatro Nina Lincoln y del reconocido fotógrafo neerlandés Bob Schalkwijk, quien vive en México desde 1958, hoy tiene 90 años y por décadas ha testimoniado la identidad de este país a través de sus fotografías.

Desde niño, Pim ha sido un apasionado de la fotografía. A los 14 años comenzó a frecuentar el estudio de su padre, quien le pagó con una cámara fotográfica —una Kodak 110 con un rollo— por distintos trabajos que realizó en su foro, como “barrer con cuidado de no levantar el polvo para no perjudicar las películas”. En el cuarto oscuro del lugar, también reveló sus primeros negativos a cambio de más trabajos. En 1995, inició su carrera fotográfica profesional. Antes se graduó en Administración Hotelera, y ejerció esa profesión en el turismo de aventura durante cierto tiempo, sobre todo en la Sierra Tarahumara.

Hace más de 20 años solo se dedica a la fotografía, y en muchos de sus proyectos ha colaborado con su padre. Por ejemplo, con el museógrafo Adriaan Schalkwijk —hermano gemelo de Pim— y el también fotógrafo Alfredo Martínez, ambos participaron en la instalación Quetzalcóatl Fotográfico (QF), una estructura que evoca a la deidad prehispánica y cuyas plumas están formadas por fotografías de la diversidad cultural y natural de México. Desde el 2013, cuando esta exposición inició su exitosa itinerancia en el Palacio Cantón —sede del Museo Regional de Antropología de Yucatán—, en Mérida, el QF ha recorrido varias ciudades mexicanas.

La obra de Pim ha sido publicada en diferentes revistas de divulgación, como Nature, Traveler, National Geographic, México Desconocido y Arqueología Mexicana, así como en revistas de arquitectura y de arte. Sus imágenes abarcan diversos temas de la cultura mexicana: retratos, paisaje, tradiciones, vida popular, comida regional y obras arquitectónicas y de artistas importantes. Su predilección es la fotografía etnográfica y antropológica.

Ich, memorias del mercado

Después de su incursión en Cuba, las fotografías con las que Pim Schalkwijk retrató el mercado Lucas de Gálvez se exhibieron en el Museo de la Ciudad (antiguo edificio de Correos), en el centro de Mérida, entre los años 2021 y 2022. Esta exposición, llamada Ich, memorias del mercado, tuvo la intención de mostrar el patrimonio cultural de Yucatán y transmitir las relaciones socioculturales que ocurren en el mercado Lucas de Gálvez.

La serie constaba de 16 fotografías a color de los puestos hechas por Pim. Impresas de nuevo en gran formato, en lugar de estar rodeadas por las pinturas de Leandro Soto, en aquella ocasión se acompañaban de otras fotografías de Alejandra Casanova y Diana Piedra, alumnas de un taller fotográfico que el fotógrafo impartió. Las imágenes realizadas por ellas mostraban historias de los protagonistas del mercado, como la de un zapatero que fabrica huaraches, conocidos como alpargatas o chillonas, utilizados para el baile de la jarana yucateca.

Pim advierte que dentro de cada imagen que compone esta serie pueden descubrirse detalles de la vida cotidiana yucateca a través de los productos en venta: las prensas metálicas para hacer las marquesitas, las eses de metal con las que se cuelgan hamacas, el artefacto para pelar naranjas en espiral conocidas como “chinas”, osarios y cajas para cocinar cochinita pibil, entre infinidad de objetos que forman diversos escenarios en los que el vendedor y sus mercancías son los actores principales.

Pim Schalkwijk

© Pim Schalkwijk

 

U’ulab

Además de esta serie de puestos de mercancías, Schalkwijk ha iniciado un proyecto paralelo en el que ahora muestra a Yucatán a través de las personas que trabajan y consumen cotidianamente en el mercado Lucas de Gálvez.

Para ello, rentó una bodega dentro de este mercado que transformó en estudio fotográfico, al cual llamó U’ulab (“visitante” en lengua maya). Allí invitó a comerciantes, artesanos, peluqueras, cocineras, hieleros, músicos, cargadores, marchantes, entre otros habituales del mercado, a posar ante su cámara. Inspirado en Irving Penn, reconocido fotógrafo de los años cincuenta, Schalkwijk fotografía, en blanco y negro y con una sobria tela de fondo, a estas personas con el instrumento icónico de su respectivo oficio. Como agradecimiento, al final entrega a cada modelo su imagen revelada y enmarcada.

Cada una de estas fotografías es un encuentro, un acercamiento y un diálogo del fotógrafo con la persona retratada, donde se desgranan historias personales, y se reconocen y valoran los oficios que la gente realiza a diario en el mercado.

Pim Schalkwijk

© Pim Schalkwijk

 

Báalam: guardianes del patrimonio

Del estudio fotográfico U’ulab surgió otra obra artística: Báalam: guardianes del patrimonio, cuyo avance fue presentado —con la colaboración de Fundación TAE, aliada de La Vaca Independiente— en octubre de 2022 en La Noche Blanca, un evento que sucede dos veces al año en diferentes centros culturales, galerías de arte y espacios al aire libre de Mérida. Las fotografías de Schalkwijk se exhibieron en los andenes de la antigua estación de ferrocarriles, que hoy es la espectacular sede de la Escuela Superior de Artes de Yucatán.

Este nuevo proyecto continuará desarrollándose durante los siguientes meses y se encamina hacia una exposición más completa y detallada que, en el primer trimestre de 2023, se instalará en el Museo Regional de Antropología Palacio Cantón.

Con creatividad, sensibilidad y generosidad, Pim Schalkwijk, a través de su labor fotográfica, ha ido rescatando de la inadvertencia la vida cotidiana del mercado mexicano, donde siempre suceden infinitas historias de los trabajos, los productos y los días de la gente.

Pim Schalkwijk

© Pim Schalkwijk

 

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